Onicóforos: Datos Relacionados y Estudios Inspirados
- Bryan Ramírez Castro

- May 30
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¿Qué son los onicóforos?
Los onicóforos (filo Onychophora), conocidos comúnmente como "gusanos aterciopelados" o velvet worms, son invertebrados terrestres de cuerpo blando que habitan en bosques tropicales y templados del hemisferio sur. Existen aproximadamente 200 especies válidas, organizadas en dos subgrupos principales: Peripatidae y Peripatopsidae [1]. Son animales carnívoros que se encuentran típicamente en troncos en descomposición y hojarasca húmeda [1]. Los onicóforos son considerados un grupo hermano de los artrópodos (Euarthropoda) dentro del clado Panarthropoda, que también incluye a los tardígrados [6].

Familia Peripatidae. Costa Rica. Datos relacionados con los onicóforos 2.1 Evolución y registro fósil
Los onicóforos poseen una larga historia evolutiva que se remonta al Cámbrico Temprano (aproximadamente 520 millones de años). Los fósiles de lobopodios cámbricos, como Tritonychus phanerosarkus, documentan la presencia de musculatura periférica dispuesta en múltiples capas (longitudinal, oblicua y circular), una característica ancestral dentro de los panartrópodos [7]. El análisis filogenético sitúa a estos fósiles dentro del linaje principal de los onicóforos, lo que indica que este grupo ya era raro y críptico en el Cámbrico, tal como lo es hoy [7].
El estudio del origen y evolución de la cabeza en Panarthropoda ha revelado que los onicóforos comparten con los artrópodos una organización segmentaria homologable: el segmento protocerebral (que inerva las antenas), el deutocerebral (que inerva las mandíbulas) y el tritocerebral (asociado a los papilares de limo, glándulas modificadas a partir de patas locomotoras) [6]. Datos paleoneurológicos de fósiles como Fuxianhuia y Alalcomenaeus han ayudado a esclarecer estas homologías [6].

2.2. Anatomía del sistema de captura
Los onicóforos poseen un sistema de captura altamente especializado. El limo adhesivo se produce en grandes glándulas secretoras que se extienden a lo largo del cuerpo y se almacena en reservorios. El limo es eyectado a través de dos papilares modificados situados a cada lado de la cabeza, que funcionan como toberas [1,2]. El sistema de papilares presenta una anatomía similar a una jeringa: un reservorio grande conectado a un conducto estrecho que actúa como amplificador geométrico, permitiendo acelerar el limo hasta velocidades de 3-5 m/s mediante una contracción muscular lenta del reservorio [2].
2.3. Comportamiento de caza y alimentación
Euperipatoides rowelli exhibe un comportamiento social complejo. Los individuos forman agregaciones de hasta 15 hembras, machos y jóvenes, organizadas en una jerarquía de dominancia femenina. La caza es colectiva: cuando se introduce una presa (como un grillo), las hembras y machos adultos la cazan conjuntamente, inmovilizándola con el limo adhesivo [9]. Sin embargo, la alimentación sigue una jerarquía estricta: la hembra dominante se alimenta en solitario durante 45-60 minutos antes de que otras hembras, machos y jóvenes puedan acceder al alimento [9].
El reconocimiento entre individuos del mismo grupo es evidente: los onicóforos del mismo tronco muestran tolerancia mutua y forman agregaciones, mientras que los individuos de grupos diferentes muestran agresión intensa y rara vez se agregan, lo que sugiere la existencia de un mecanismo de reconocimiento de parentesco [9].
2.4. Biología reproductiva
La reproducción en Euperipatoides rowelli es ovovivípara. Los machos maduran en su primer año de vida (alcanzando solo el 15-30% del peso corporal de las hembras maduras), mientras que las hembras pueden tardar hasta 2-3 años en madurar [8]. La inseminación es dermal-hemocélica: los machos colocan espermatóforos sobre la piel de la hembra, y los espermatozoides penetran a través de la pared corporal hasta la cavidad corporal, desde donde nadan hasta el tracto reproductivo femenino [8].
Las hembras almacenan espermatozoides viables en sus espermatecas durante al menos 9.5 meses, lo que les permite producir crías en múltiples episodios sin necesidad de re-apareamiento. La reproducción es estacional, con un pico principal de partos en noviembre-diciembre (verano austral). Las hembras pueden utilizar sus tractos reproductivos pares de forma independiente, lo que sugiere un posible control post-copulatorio sobre la fertilización [8].
El dimorfismo sexual es notable: las hembras son considerablemente más grandes que los machos. La proporción de sexos primaria parece ser 1:1, pero la proporción terciaria está muy sesgada hacia las hembras, probablemente debido a una mayor mortalidad masculina asociada a la dispersión [8].
2.5. El limo adhesivo y su mecanismo de formación de fibras
Una de las características más extraordinarias de los onicóforos es su limo adhesivo eyectable, que se transforma rápidamente de un fluido a una fibra sólida en el aire. Esta transformación se produce mediante un mecanismo puramente físico-químico, sin necesidad de procesos fisiológicos activos [1].
Composición bioquímica
El limo está compuesto aproximadamente por un 90% de agua y un 10% de materia seca, de la cual el ~55% son proteínas, complementadas con pequeñas cantidades de ácidos grasos y un surfactante de bajo peso molecular [1]. Las proteínas dominantes son de alto peso molecular (>300 kDa), ricas en prolina y con segmentos alternantes de aminoácidos catiónicos y aniónicos [1,5]. Estas proteínas están altamente fosforiladas y se ha detectado la presencia de iones divalentes como Ca²⁺ y Mg²⁺, similares a los observados en adhesivos biológicos acuáticos de otros organismos [5].
Estructura nanoscópica: nanoglóbulos
El limo en estado fluido es una emulsión de nanoglóbulos monodispersos de aproximadamente 70 nm de diámetro. Estos nanoglóbulos están compuestos principalmente por proteínas y lípidos, y se mantienen estables mediante interacciones electrostáticas [1,3,5]. La microscopía STED ha revelado que los lípidos y las proteínas co-localizan en los nanoglóbulos, formando una estructura supramolecular dinámica [3].
Mecanismo de transición fluido-fibra
Al ser eyectado, el limo experimenta fuerzas de cizallamiento mecánico que inducen la coalescencia de los nanoglóbulos y su auto-organización en nano y microfibrillas [1,3]. Este proceso implica un desplegamiento parcial de las proteínas (pérdida de estructura β-lámina) que expone sitios de unión intermoleculares ocultos [1]. Al secarse, las fibras se vuelven rígidas y vítreas, con un módulo elástico de ~4 GPa, comparable al del nailon [3,5].
Las interacciones electrostáticas juegan un papel crucial: el pH nativo del limo (5.2) y la fuerza iónica son óptimos para mantener la estabilidad de los nanoglóbulos. Variaciones en el pH o la concentración de sal alteran drásticamente la capacidad de formación de fibras, lo que confirma que las interacciones carga-carga son fundamentales para el ensamblaje supramolecular [5].
Oscilación hidrodinámica del chorro
Durante la eyección, el papilar y el chorro de limo oscilan a frecuencias de 30-60 Hz. Contrario a lo que se podría pensar, esta oscilación no es controlada activamente por el animal, sino que es el resultado de una inestabilidad elastohidrodinámica pasiva: la interacción entre la elasticidad del papilar y el flujo rápido del fluido genera un movimiento oscilatorio similar al de una manguera de jardín cuando el agua fluye a alta velocidad [2]. Este hallazgo demuestra cómo los organismos pueden aprovechar estratégicamente inestabilidades físicas sin necesidad de control neuromuscular complejo [2].
Reciclabilidad de las fibras
Un aspecto notable es que las fibras secas pueden disolverse completamente en agua tras varias horas de exposición, y a partir de esta solución se pueden regenerar nuevas fibras mediante cizallamiento mecánico. Esto indica que el proceso de formación de fibras es completamente reversible y circular, codificado exclusivamente en las biomoléculas que componen el limo [1,3,5].
3. Estudios inspirados en onicóforos
3.1. Biomimética de materiales sostenibles
El sistema de formación de fibras del limo de los onicóforos representa un paradigma novedoso en el ensamblaje de materiales poliméricos [1]. A diferencia de la seda de araña (que requiere cambios precisos de pH y contenido iónico para su formación), las fibras de los onicóforos se forman simplemente mediante cizallamiento mecánico a partir de una suspensión acuosa [3]. Esto ofrece un modelo atractivo para el diseño de polímeros sostenibles que puedan fabricarse en condiciones ambientales suaves (temperatura ambiente, solvente acuoso) [1,5].
La capacidad de reciclaje completo de las fibras (disolución en agua y regeneración) es particularmente relevante para el desarrollo de materiales poliméricos circulares, en un contexto donde la acumulación de plásticos representa un grave problema ambiental [1,3].
3.2. Adhesivos bioinspirados
Los mecanismos de adhesión del limo, basados en interacciones electrostáticas entre proteínas fosforiladas y iones divalentes, comparten similitudes fundamentales con los adhesivos de mejillones, gusanos "castillo de arena" y larvas de frigáneas [5]. El estudio de estos mecanismos puede inspirar el desarrollo de adhesivos sintéticos reversibles y materiales mecanosensibles que respondan a estímulos mecánicos [5].
3.3. Dispositivos microfluídicos
El hallazgo de que las oscilaciones del chorro de limo son generadas por una inestabilidad elastohidrodinámica pasiva ha inspirado la creación de un simulacro físico sintético (un micropipe de PDMS) que reproduce la inestabilidad en el mismo rango de parámetros que el sistema natural [2]. Esto abre la puerta al desarrollo de dispositivos microfluídicos auto-oscilantes y nuevas formas de producción de micro y nanofibras mediante estrategias bioinspiradas [2].
3.4. Arquitectura de nanoglóbulos para polímeros inteligentes
La combinación de proteínas fosforiladas y lípidos en nanoglóbulos monodispersos de ~70 nm representa una arquitectura supramolecular novedosa que podría aplicarse al diseño de materiales poliméricos inteligentes con capacidad de auto-ensamblaje desencadenado por estímulos mecánicos [3]. La presencia de estructuras similares en especies sudamericanas como Epiperipatus hilkae sugiere que estos nanoglóbulos son una característica universal y antigua del limo de los onicóforos [1,4].
3.5. Consideraciones evolutivas para la robótica blanda
El estudio de la biomecánica de los onicóforos, incluyendo su locomoción con patas lobopodiales y su sistema hidráulico de eyección, proporciona conocimientos valiosos para el campo emergente de la robótica blanda (soft robotics). La capacidad de estos animales de generar movimientos rápidos (oscilaciones de 30-60 Hz) utilizando mecanismos pasivos sin músculos rápidos especializados ofrece lecciones de diseño para actuadores blandos eficientes [2].
4. Conclusiones
Los onicóforos representan un grupo fascinante de invertebrados que ha capturado la atención de investigadores en múltiples disciplinas. Su limo adhesivo, con su capacidad única de formar fibras rígidas reversiblemente mediante cizallamiento mecánico, constituye un sistema modelo excepcional para la ciencia de materiales sostenibles. Su comportamiento social jerarquizado y su biología reproductiva ofrecen ventanas a la evolución de la socialidad en invertebrados. Su registro fósil cámbrico documenta la antigüedad del plan corporal de los panartrópodos. Y su sistema de eyección por inestabilidad hidrodinámica pasiva proporciona inspiración para dispositivos microfluídicos y robótica blanda. Lejos de ser "fósiles vivientes" simples, los onicóforos demuestran una sorprendente sofisticación biológica que continúa inspirando innovaciones tecnológicas.
Referencias
[1]Baer A, Schmidt S, Mayer G, Harrington MJ. Fibers on the Fly: Multiscale Mechanisms of Fiber Formation in the Capture Slime of Velvet Worms. Integrative and Comparative Biology. 2019;59(6):1690-1699
DOI: 10.1093/icb/icz048
[2]Concha A, Mellado P, Morera-Brenes B, Sampaio Costa C, Mahadevan L, Monge-Nájera J. Oscillation of the velvet worm slime jet by passive hydrodynamic instability. Nature Communications. 2015;6(1)
DOI: 10.1038/ncomms7292
[3]Baer A, Schmidt S, Haensch S, Eder M, Mayer G, Harrington MJ. Mechanoresponsive lipid-protein nanoglobules facilitate reversible fibre formation in velvet worm slime. Nature Communications. 2017;8(1)
DOI: 10.1038/s41467-017-01142-x
[4]Corrales-Ureña YR, Sanchez A, Pereira R, Rischka K, Kowalik T, Vega-Baudrit J. Extracellular micro and nanostructures forming the velvet worm solidified adhesive secretion. Materials Research Express. 2017;4(12):125013
DOI: 10.1088/2053-1591/aa9940
[5]Baer A, Hänsch S, Mayer G, Harrington MJ, Schmidt S. Reversible Supramolecular Assembly of Velvet Worm Adhesive Fibers via Electrostatic Interactions of Charged Phosphoproteins. Biomacromolecules. 2018;19(10):4034-4043
DOI: 10.1021/acs.biomac.8b01017
[6]Ortega-Hernández J, Janssen R, Budd GE. Origin and evolution of the panarthropod head – A palaeobiological and developmental perspective. Arthropod Structure & Development. 2017;46(3):354-379
DOI: 10.1016/j.asd.2016.10.011
[7]Zhang XG, Smith MR, Yang J, Hou JB. Onychophoran-like musculature in a phosphatized Cambrian lobopodian. Biology Letters. 2016;12(9):20160492
DOI: 10.1098/rsbl.2016.0492
[8]Sunnucks P, Curach NC, Young A, et al. Reproductive biology of the onychophoran Euperipatoides rowelli. Journal of Zoology. 2000;250(4):447-460
DOI: 10.1111/j.1469-7998.2000.tb00788.x
[9]Reinhard J, Rowell DM. Social behaviour in an Australian velvet worm, Euperipatoides rowelli (Onychophora: Peripatopsidae). Journal of Zoology. 2005;267(1):1-7
DOI: 10.1017/s0952836905007090



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